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El arte precolombino sin fronteras: |
Por Kyra Núñez
"El Aguila Azteca, máximo galardón con el que
el gobierno de México honra a extranjeros que han fortalecido
relaciones binacionales, fue conferida en septiembre pasado, en
grado de insignia, al comisario independiente suizo, Gastón
Burnand, en reconocimiento a su intensa promoción de la
cultura precolombina, particularmente destacada entre 1998 y 1999,
con la exitosa exposición México, tierra de dioses
Tesoros del arte precolombino, en el museo Rath de Ginebra.
Al recibir el galardón por intermedio del embajador de
México ante la Confederación Helvética, Enrique
Loaeza Tovar, Burnand se dijo "infinitamente conmovido y
se comprometió a seguir trasmitiendo la cultura mexicana
pasada y contemporánea pues por ejemplo, "la visión
del mundo precolombino aún está lejos de revelar
todos sus secretos y misterios.
"La significación y la justificación real de
la exposición México, tierra de dioses fue acercar
las culturas y los pueblos, hacer de ella una cultura sin fronteras."En
México se ha logrado una gran aventura humana, aquélla
del pasado precolombino a la realidad contemporánea, pasando
por el período colonial y los orígenes de la modernidad.
México, como Suiza, progresa con determinación hacia
el tercer milenio, explotando la diversidad de una nación
de culturas múltiples para mantener la paz dentro de la
unidad expresó emotivamente en su discurso de aceptación
del galardón, en la Sala de Armaduras del Museo de Historia
de Ginebra.
"La insignia es un honor, un orgullo de a por vida. Después
de todo, no soy arqueólogo ni historiador de arte, sino
autodidacta! nos dijo Burnand antes de recordar cómo entró
en contacto con tierra azteca.Fue en Palenque, Chiapas, en 1973,
entre los vestigios de la sapiensa maya, que a Gaston Burnand
se le "revela la magnificencia de las civilizaciones del
México anterior a la llegada de los españoles y
a partir de ese amor a primera vista del sitio arqueológico,
se entrega de lleno a su pasión de adulto: promotor infatigable
del arte precolombino, carrera que alcanzó entre 1997 y
1999 dos pináculos con las exposiciones Ulama - Juego de
la Pelota en el Arte Precolombino de los Olmecas a los Aztecas
en el Museo Olímpico en Lausana, el verano del 1997 y México,
tierra de dioses - Tesoros del Arte Precolombino.
Entre ambas se recibieron más de 110 mil visitantes. Más
de 30 mil en las seis semanas de la exposición en el Museo
Olímpico -el catálogo con las 60 piezas expuestas,
nos lo muestra con la enorme firma de Samaranch- y un
récord histórico de asistencia a la de Ginebra,
con 75 mil visitantes a la exhibición de 410 piezas mostradas
(provenientes de 44 coleccionistas privados y de 10 museos) del
7 de octubre de 1998 al 24 de enero de 1999.
El proyecto de la exposición fetiche en que se ha convertido
México, tierra de dioses "tenía todos los ingredientes
para el éxito: el tema, las piezas, el momento, pero la
realidad rebasó todos las previsiones imaginables aunque,
la verdad es es que "México es un sujeto de prestigio,
misterioso, exótico, estético e histórico;
todos los calificativos para seducir al público, incluyendo
a la juventud recuerda con admiración Burnand.
"México es mi segunda patria desde aquél año
de 1973 dice espontáneamente el galardoneado y de ello
da fe "La Mondriane, su residencia familiar más parecida
a un museo permanente de arte precolombino sin fronteras pues
a ello se ha dedicado desde que, joven, siendo tipógrafo,
cayó en el canto de la sirena de un mercante de arte maya
a la salida de su trabajo; rendido un día, a los 25 años,
compra su primer guerrero maya, origen costarricense, mas por
su valor estético que etnográfico; sin embargo,
un lugar privilegiado en la colección de Burnand tiene
el perro en barro cocido originario de Colima, Michoacán,
que Samuel Josefowitz le regaló para celebrarle el decenio
de trabajo con Edito-Service.
Y como decimos en casa, "de ahí pa,l real: todos los
museos de los pueblos y sitios arquelógicos mexicanos ven
pasar a Gastón y a Graziella desde 1975. Recuerda con vehemencia
los de Jalapa, el de El Tajín, La Venta, los mayas de la
península yucateca "pequeños museos sin conocimiento
de la riqueza monumental de su patrimonio; sin reconocimiento
oficial ni financiamiento gubernamental, era obvio que las piezas
se dispersaran sin control hasta que Unesco a fines de los 70s
pasa una directiva que hace prohibitiva su salida al extranjero
y eleva coincidentemente el precio de las piezas ya en manos de
coleccionistas privados o en museos.
De México y sus museos, "el de Antropología
e Historia es el más bello del mundo, el de Palenque "el
más modesto de todos.Los coleccionistas, la verdad, están
siempre listos para prestar sus piezas, "consideramos un
honor verlas expuestas, es un orgullo verlas ilustradas en los
catálogos eso es lo que se gana, asegura Burnand. A otra
pregunta respondió que "entre los coleccionistas europeos
defendemos la postura de las naciones en proteger su patrimonio
nacional.
México tierra de dioses Tesoros del arte precolombino rompió
récord tras récord. El de visitantes, entre los
que unos 19 mil fueron niños y jóvenes; el de venta
del magnífico catálogo, con 6,400 copias en tres
ediciones o sea, un ejemplar por cada 12 visitantes; el de cobertura
de prensa, el de elegancia, el de valor del conjunto de las piezas,
tantos más como el de dar a conocer el arte precolombino
a los suizos y ginebrinos "pero vimos tours de japoneses,
ingleses, americanos y ya ni hablar de los europeos; jefes de
estado, actrices y actores hicieron escala en Ginebra, por horas,
tan solo para visitar la exposición; la resonancia fue
extraordinaria.
De los reproches hechos: que no fue itinerante. Jerusalem, Montreal,
Ottawa, Nueva York, la pidieron, pero no se pensó que tendría
tanto éxito. Pero Burnand pasa la voz: " si alguien
me propone, en cualquier parte del mundo, ser comisario de la
réplica, la haré, voluntariamente, con placer y
entusiasmo.
A pregunta precisa Burnand explica: no se estudia el oficio de
comisario, se aprende en la práctica. Un comisario independiente
es un hombre orquesta: proyecta, investiga, negocia los préstamos,
hace la promoción, selecciona las piezas, integra a los
diversos comités, administra el presupuesto, identifica
a los autores del catálogo, tiene sentido del orden y de
la organización, tiene relaciones con gente del círculo
de especialistas y coleccionadores, pero lo importante es el sentido
del gusto tanto en calidad estética que etnográfica.
Por ejemplo, parte del éxito de la exposición en
Ginebra fue el índice de 80% de su calidad estética.
Y en el futuro, un plan inmediato, el del libro sobre la cultura
Chontal, aún desconocida para el gran público; cultura
de Guerrero, de una época tardía a la de Mezcala.