En riesgo Conferencia contra racismo Carta de Rigoberta Menchú Tum

EL ARGENTINO GASPARINI Y EL CHILENO DE CASTRO, PREMIADOS EN GIJON

MINAS ANTIPERSONAL: LA AMENAZA MORTAL CONTINUA

Los pobres :los más
afectados por las catástrofes

EL CORAJE TRAIDOR DE LOS COBARDES - Preámbulo para la segunda edición de "La delgada linea blanca"

Comisión de Derechos Humanos : ¡No! a la intolerancia religiosa

MINAS ANTIPERSONAL:


LA AMENAZA MORTAL CONTINUA

 El Tratado para Eliminación de Minas, conocido también como la Convención de Ottawa, que prohíbe el uso de minas antipersonal como nueva norma internacional, fue firmado por 140 Estados y ha sido ratificado por 116, pero ello no ha impedido que algunos signatarios sigan haciendo uso de esta temible arma. Alrededor de 90 países están cruelmente afectados por las minas antipersonal y municiones sin detonar. Muchos de ellos incumplen el Artículo 18 de la Convención de Viena referente a la Ley de Tratados que dice: "cuando un Estado ha firmado un tratado, está obligado a evitar actos que hagan fracasar el propósito del mismo..."

 En estas circunstancias, el uso de minas pone en peligro el objeto de este instrumento internacional. Los dos países de la región de las Américas que no han firmado el Tratado son los Estados Unidos y Cuba. El primero promete hacerlo en el año 2006 siempre y cuando existan otras alternativas para las minas antipersonal y Cuba alega que " por el momento no es posible cumplir con este instrumento internacional porque la posesión y uso de minas antipersonal son parte de la doctrina de defensa del pueblo cubano para salvaguardar su soberanía e independencia, constantemente amenazadas por los Estados Unidos."

Se estima en 100 los países que almacenan entre 235 y 250 millones de minas antipersonal, al igual que numerosos grupos rebeldes de países como Angola, Myanmar, Colombia, Chechenia, Senegal, Sudán, Filipinas, Uganda y otros.

Asimismo, Brasil, Croacia, Colombia, Ecuador y Perú retienen un número considerable de minas. Tal parece que la decisión de la mayoría de los Estados Partes que almacenan minas antipersonal es la de acogerse a la excepción indicada en el Artículo 3 que dice. Para fines de desarrollo y entrenamiento en la detección y remoción de minas o en técnicas para su destrucción, se permite la retención o transferencia de una cantidad de minas antipersonal...

 EL DESAFÍO DE MANAGUA

Durante una reunión regional efectuada en Buenos Aires en noviembre de 2000, los Estados anunciaron el III Encuentro de los Estados Parte que se llevará cabo en Managua del 18 al 21 de septiembre de 2001. Posteriormente, en mayo de 2001, promovidas por el Centro Internacional de Desminado Humanitario de Ginebra, se realizaron en esta última ciudad una serie de reuniones de trabajo entre períodos de sesiones oficiales de los comités permanentes de expertos, a fin de tratar sobre la eliminación de minas y abordar temas concernientes al próximo Encuentro de Managua, cuyos objetivos prioritarios, basados en la ayuda técnica y financiera del Fondo Canadiense para el Desminado, se encuentra el cumplimiento del compromiso de los Estados de América Latina y el Caribe de destruir la totalidad de las reservas de minas antipersonal antes del encuentro citado, a fin de que sea el primer continente en quedar libre de ellas, sirviendo así de modelo para que todos los Estados cumplan con la obligaciones de la Convención de Ottawa. En la realidad, sin embargo, este compromiso no ha podido ser cumplido en su totalidad.

EL CENTRO INTERNACIONAL DE DESMINADO
HUMANITARIO DE GINEBRA (GICDH
)

Para apoya el Tratado de Eliminación de Minas (TEM), nació, hace dos años, el Centro Internacional de Desminado Humanitario de Ginebra como una organización de expertos, independiente e imparcial que promueve diferentes encuentros de los Estados Parte, de los Estados que no son Parte, organizaciones internacionales, ONGs y numerosos expertos, con el fin de garantizar la ejecución del TEM que entró en vigor el 1 de marzo de 2000. El Centro suministra asesoría técnica en el área de desminado, asistencia a las víctimas, remoción y destrucción de los depósitos de minas. Las mayores contribuciones provienen de Suiza y del Reino Unido. Otros contribuyentes importantes son: las instituciones internacionales, los Estados Unidos de Norteamérica, Noruega, Suecia, Alemania, Francia, Italia, Japón. Su presupuesto para el año 2000 se cifró en 6.7 millones de francos suizos, incluyendo el aporte de 4 millones de Suiza. Su personal está constituido por 20 miembros permanentes, de los cuales seis están apoyados por los gobiernos de Francia, Alemania, Suecia, Suiza y el Reino Unido.

 

CON EL EMBAJADOR MARTIN DAHINDEN

 

Embajador Martin Dahinden director del Centro Internacional de Desminado Humanitario de Ginebra

 Nombrado en el año 2000 Director del Centro Internacional de Desminado Humanitario de Ginebra, el Embajador Martin Dahinden, de nacionalidad suiza, nacido en Zurich, posee un doctorado en Economía y un MBA de la Universidad de Zurich. En 1986 entró al servicio diplomático de su país como miembro de la delegación suiza ante el GATT y desde entonces ha desempeñado cargos de alta responsabilidad, entre ellos el de Jefe de la sección de la OSCE en el Departamento Federal de Relaciones Exteriores, responsable de la cooperación con la OTAN en el marco de la Alianza por la Paz y el Consejo de la Alianza Euro-Atlántica, Ministro de la Misión suiza ante la OTAN en Bruselas.

Con el fin de escuchar sus apreciaciones sobre el Centro de Desminado Humanitario de Ginebra dialogamos con el Embajador Dahinden.

P. Puesto que ya existían esfuerzos internacionales para la eliminación de minas antipersonal, ¿ cuales son las funciones de su Centro en este sentido?

R. Este Centro fue creado con el fin de apoyar los esfuerzos de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas en todas las acciones emprendidas contra las minas antipersonal y sus graves consecuencias sociales y económicas. Su función, en el marco de los trabajos que se efectúan entre los períodos de sesiones de los comités permanentes de expertos, es la de apoyar el Tratado de Eliminación de Minas, poniendo a la disposición de los Estados Parte una infraestructura que comprende trabajos de investigación, ayuda a las víctimas y asistencia en las operaciones que se efectúan en el terreno, entre otros.

P. ¿Podría indicarnos el mecanismo para financiar las operaciones de su Centro?

R. El mecanismo de las finanzas es algo complicado y guarda cierta similitud con el del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Existe una infraestructura de base financiada por Suiza y las otras contribuciones están vinculadas a proyectos concretos. Por ejemplo, uno de esos proyectos fue financiado el año pasado por la Comunidad Europea y por contribuciones recibidas a través de las Naciones Unidas.

P. ¿ De qué orden es el monto total otorgado por todas las organizaciones internacionales?

R. Por el momento es difícil poder dar una cifra exacta pero se sitúa entre 200 y 300 millones de dólares americanos por año. Este es un dato aproximado pues no existe aún una estadística verdaderamente fiable. La mejor recopilación de estos datos se encuentra en la Campaña Internacional para la Eliminación de Minas constituida por una red de organizaciones no gubernamentales que actúan como relatores en todos los países.

P. ¿Tiene algún dato sobre la dimensión del mercado de minas antipersonal?

R. Puede decirse que después de la firma y de la entrada en vigor del Tratado para la Eliminación de Minas, la producción ha decrecido. Existen, por supuesto, las transacciones generadas en la producción clandestina, proveniente de países que no están ligados al Tratado de Ottawa como es el caso de Chechenia.

P. ¿ Cuáles son los países más involucrados en el desminado?

R. Tanto los países del oeste como del este. Es el caso de Canadá, Nueva Zelandia y el Reino Unido que envían expertos al terreno y, aunque de manera diferente, los países del sur también están involucrados en el desminado a través de asistencia a las víctimas (Acción de Desminado Humanitario).

P. La formación de personal para trabajar en el terreno, la investigación de nuevas técnicas, los programas para adiestrar perros en la detección de minas y varias acciones más, son efectuadas por su Centro al fin de un conflicto ¿ No podrían ustedes emprender acciones o hacer uso de alguna influencia, antes de que estalle el conflicto?

R. Nuestro centro tiene diferentes compromisos y son tres fases en las que puede intervenir: la primera en un conflicto que está en curso, poniendo expertos e instrumentos a la disposición como lo hacemos con Angola donde los conflictos son frecuentes. La segunda fase es la de operaciones para el mantenimiento de la paz. Inmediatamente después de la guerra de Kosovo, se estableció un centro de desminado en el terreno, el que fue puesto a la disposición de las Naciones Unidas. La tercera fase consiste en movilizar expertos al lugar en que sucedió el conflicto a fin de poner en pie una operación de desminado que preceda la labor de paz de Naciones Unidas, es decir, nos adelantamos a una verdadera operación internacional y lo más frecuente es que apoyemos algunas a largo plazo en países donde han cesado las hostilidades pero donde queda un enorme trabajo por hacer, como en Uganda y Afganistán.

En lo que se refiere a usar alguna influencia de nuestra parte, anterior al conflicto, nosotros no podemos intervenir ni ejercer ningún tipo de presión puesto que se trata de una acción política interna de los países. Es la Convención la que prohíbe la utilización de minas.

 

Yolanda Rojal