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MINAS TERRESTRES
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Las minas antipersonal y otras municiones sin detonar que quedan después de guerras y conflictos, continúan siendo una amenaza silenciosa y mortal para la población civil en más de 60 países, habida cuenta que una mina terrestre no hace la distinción entre un soldado y un civil. Una vez que una mina ha sido sembrada o dejada en la superficie de un terreno permanece allí durante años acechando a sus víctimas para matarlas o dejarlas mutiladas. Asimismo, el hecho de que los sobrevivientes mutilados provienen en su mayor parte de países pobres, son casi inexistentes las acciones gubernamentales para reintegrarlos a la sociedad, para otorgarles cuidados médicos y servicios de rehabilitación. Agrava la situación el hecho de que las zonas contaminadas con minas terrestres no pueden ser utilizadas ni para la agricultura ni para recoger leña para alumbrar un fuego ni para cualquiera de las otras actividadades requeridas para la vida cotidiana . Además, las minas no permiten que las personas desplazadas retornen a sus hogares, reduciendo así las posibilidades de una reconstrucción posterior al conflicto y de consolidar la paz. |
JODY WILLIAMS Y LA ACCIÓN INTERNACIONAL
Liderada por la norteamericana Jody Williams, a principios de los años 90 años se inició una campaña contra las minas terrestres, la que desembocó en una coalisión humanitaria notable entre gobiernos y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales con un número que sobrepasa 1.300 ONGs y cuyo objetivo es el de librar al mundo de la amenaza de minas. El premio Nobel de la Paz de 1997 fue conferido a la labor infatigable de esta luchadora y su Campaña Internacional para Eliminar las Minas Terrestres (ICBL). Antes de la creación de esa organización, Jody Williams, quien participó en la Cuarta Reunión de los Estados parte en Ginebra, trabajó once años para sensibilizar la conciencia del público sobre la política de Estados Unidos relativa a América Central. En la actualidad ella es la Embajadora de la ICBL. |
| ACCION CONTRA MINAS Se conoce con este nombre las actividades que conducen a reducir el impacto social, económico y ambiental causado por las minas terrestres y otras municiones sin detonar. La acción contra las minas no se refiere solamente a la labor técnica de remoción sino también a la gente y a las sociedades y a la forma en que estas son afectadas por la contaminación de las minas terrestres. Los esfuerzos para tratar de reducir el nivel de riesgo de las minas citadas, otorgan a la gente la oportunidad de vivir con más seguridad. REMOCIÓN DE MINAS Las minas antipersonal son pequeñas, de fácil manejo y sobre todo relativamenrte baratas lo que ha hecho que proliferen por millones. Su remoción implica un trabajo delicado dado que es fácil colocarlas pero difícil retirarlas. Antes de iniciar la operación, los responsables de efectuar esta labor necesitan adquirir información y es así como, por medio de una tecnología sencilla, desde el año 1999 empezaron a obtenerla del Instituto de Información para el Sistema de gestión de la Informacion para la la Acción contra las Minas (IMSMA) a fin de reducir el número de heridos por minas antipersonal y otras municiones sin detonar, El proyecto IMSMA es manejado por el Centro Internacional de Desminado Humanitario de Ginebra en estrecha colaboración con el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zurich, el Servicio de Acción contra Minas de Naciones Unidas y los usuarios en el terreno. El asesoramiento para definir el problema es el primer paso. Luego, es imperativo hacer un seguimiento del progreso alcanzado por las actividades de remoción de minas y de los trabajo en el terreno. Una vez realizada la remoción total de una zona se precisa información para emprender los programas de reconstrucción y de desarrollo con el fin de llevar a buen término el regreso de las poblaciones desplazadas y acelerar su retorno a la vida normal. ASISTENCIA A LAS VÍCTIMAS DE MINAS TERRESTRES Durante la reunión del Comité Permanente de Expertos en Asistencia a Víctimas, Reintegración Socio-económica y Sensibilización al Peligro de Minas, efectuado en Ginebra en septiembre del año 1999, una propuesta informal tomó forma como primer paso para solicitar a los Estados parte que aborden voluntariamente en sus contribuciones el asunto de la Asistencia a las Víctimas y Sensibilización al Peligro de Minas, dado que anteriormente la mayor parte de las negociaciones estaban enfocadas en la producción de minas, en su uso, transferencia, destrucción de las reservas y las implicaciones legales para los países. Las iniciativas varias, incluyendo las de la ICBL condujeron a situar en la agenda el tema de Asistencia a Víctimas en el mismo nivel que los otros temas. En este contexto, la definición de" víctimas" incluye a los indivíduos, a sus familiares y a las comunidades afectadas, respetando la ley internacional de la no discriminación entre víctimas CONVENCIÓN DE OTTAWA La campaña del ICBL se concretizó con la Convención de Ottawa de 1997, referida al uso, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal y su destrucción. La Convención de Ottawa, que entró en vigor en 1999, establece un marco para un proceso de acción para la eliminación de minas terrestres que incluye remoción de las mismas, desarrollo de información, asistencia operacional, trazado y marcado de mapas, inspección, identificación de campos minados, educación para crear una toma de conciencia en la población sobre los riesgos de las minas, destrucción de las reservas y asistencia a las víctimas. Debido a que la remoción humanitaria de minas es una disciplina relativamente nueva, con apenas unos 10 años de existencia, son numerosos los lugares donde el conocimiento sobre los peligros de esta arma es aún deficiente dando como resultado graves e innumerables accidentes cada año. Un artículo de la Convención de Ottawa permite que los Estados conserven un reducido número de minas con el fin de entrenar a personal en técnicas de remoción y destrucción de las mismas. . CUARTA REUNIÓN DE LOS ESTADOS PARTE EN GINEBRA Con la participación de 89 Estados parte y 42 Estados observadores y numerosas organizaciones internacionales como UNICEF, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Comité Internacional de la Cruz Roja y asimismo con la participación de numerosas organizaciones e instituciones no gubernamentales, en particular el ICBL, se llevó a cabo del 16 al 20 de septiembre de 2002 en el Palacio de Naciones de Ginebra la Cuarta Reunión de los Estados parte de la Convención de Ottawa que reunió a más 700 delegados. El Embajador belga Jean Lint, Presidente de la Reunión, en una declaración aludió a todos los esfuerzos que se han venido haciendo para asegurar el cumplimiento de la Convención y la promoción de su aceptación universal e hizo notar también que el número de conflictos crece más en el interior de los Estados que entre un Estado y otro. Los Estados parte hicieron énfasis en la obligación de respetar el plazo de cuatro años para destruir las reservas de minas y de 10 años para su remoción completa en los campos afectados. El plazo para la destrucción de las minas almacenadas está fijado para el 1º de marzo de 2003. Durante el transcurso de la Cuarta Reunión se anunció que los Estados parte han destruído más de 27 millones de minas antipersonal de sus reservas. Asimismo, ellos reconocieron la necesidad imperativa de otorgar ayuda a las víctimas de minas terrestres, teniendo en mente que cada año unas 20.000 personas se añaden a las centenas de miles que ya viven con amputaciones causadas por las minas. Yolanda Rojal |
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