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TURISMO EN LA CUERDA FLOJA- Yolanda de Rojal
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INICIATIVA PRIVADA DE UNA OBRA EXCEPCIONAL - Yolanda de Rojal
- DESCUBRIENDO ECUADOR - Yolanda de Rojal

TURISMO - DESCUBRIENDO ECUADOR (2) - Pintores - Yolanda de Rojal

TURISMO

TURISMO

DESCUBRIENDO ECUADOR




PINTORES ECUATORIANOS

Se han escrito numerosos libros en varios idiomas para describir la riqueza del arte ecuatoriano, de sus artistas y artesanos. A continuación mencionaremos a tres pintores ecuatorianos de trascendencia internacional.

Rendón

(1894-1980)

Manuel Rendon, descendiente de una ilustre familia de Guayaquil, nace en París en la época que su padre fue Embajador de Ecuador y es el único pintor ecuatoriano de la Escuela de París. Desde 1927 integró la prestigiosa galeria « L’Effort Moderne » de Léonce Rosenberg, gran negociante de pintura que tenía bajo contrato a Fernand Léger, Chirico, Picabia, Severini, Herbin, entre otros. Durante la crisis económica de 1931, que se inició en Wall Street en 1929, Rosenberg anula todos sus contratos y de ahí en adelante se dedicó a comprar las pinturas de una en una, haciendo que la situación se torne extremadamente difícil para Rendón y su esposa Paulette, lo que los obligó a regresar a Ecuador. Poco tiempo después de su llegada, Manuel y Paulette hacen planes para pasar dos o tres meses en Galápagos donde Paulette escribe uno de los mejores libros que se han publicado sobre esas islas: “Las últimas islas encantadas”.

Obras de Rendón se encuentran en el Museo de Arte Moderno de París y su nombre figura en el diccionario francés de la pintura abstracta del autor Michel Seuphor.

Predominio de líneas curvas voluptuosas entrelazadas es la característica de su obra y asimismo sus inconfundibles azules y rojos. Con frecuencia, acude, al tratamiento puntillista.


retrato de Paulette, dibujo (colección particular)

Composición , gouache 1984 colección particular

Kingman

(1913-1997)

Pintor de prestigio internacional, Eduardo Kingman nació en la ciudad de Loja en 1913 para luego establecerse en Quito. En los años 30 se trasladó a vivir en Guayaquil y en medio del abierto clima intelectual que se vivia en esa ciudad, nacen obras de gran valor social sobre la problemática de la costa, verdaderos documentos descriptivos y analíticos de la época. Trabajó asimismo como caricaturista de El Universo, el mayor diário de Ecuador.

Considerado entre los más grandes pintores expresionistas de temas sociales, la obra de Kingman muestra su gran sensibilidad. Fue marcado por el muralismo mexicano como lo fueron numerosos artistas de su época. Dentro de la vena indigenista, crea grandes obras que exaltan el amor, la tierra, el dolor de vivir y la muerte, a través de un severo tratamiento de formas vigorosas, trazos enérgicos, exagerados y expresa desproporción de las manos, de esas enormes manos dolorosas, patéticas que acompañan a Kingman a lo largo de toda su composición pictórica, sin perderse en detalles ni extensas policromias, muchas veces haciendo uso de una gran independencia de reglas académicas.

Su antigua residencia, en el valle de los Chillos, a media hora de Quito, está hoy convertida en el museo Casa Kingman y puede visitarse para admirar su obra en medio de hermosas reliquias coloniales. Asimismo, en Quito está abierta la Fundación “La Posada de la Soledad”, administrada por su hija. Es lugar de intenso movimiento intelectual-artístico.



Día de difuntos (colección particular) Foto: Carlos Mora

Homenaje de la ciudad de Guayaquil a Kingman por sus 80 años (1993)
De izquierda a derecha: Kingman, Yolanda de Rojal, coordinadora del evento y
León Febres Cordero, alcalde de la época.


Guayasamín

(1919-1999)

Mucha de la pintura de Osvaldo Guayasamín, pintor expresionista de reputación internacional, nacido en Quito, también estuvo marcada por su contacto con los muralistas mexicanos Orozco y Tamayo y luego por el cubismo de Picasso. Su obra representa un grito permanente de los que sufren. En 1976 hizo don al pueblo ecuatoriano de la colección “La Edad de la Ira”, una denuncia contra la opresión de su tiempo. Asimismo, sus retratos magníficos, muestran un talento extraordinario para captar la expresión de sus modelos.

Se precisaba de una infraestructura importante para albergar esa serie compuesta por más de 150 cuadros. Fue así como Guayasamín, conjuntamente con sus hijos, creó la fundación que lleva su nombre, la misma que acoge también su colección personal de arte precolombino (una de las más ricas de América) y su colección de arte colonial. Asimismo, la fundación promueve exposiciones de artistas actuales.

Posteriormente, con una visión más ambiciosa, emprendió la construcción monumental de “La Capilla del Hombre”, espacio arquitectónico que, como un tributo a los derechos humanos, evoca la historia del hombre latinoamericano empezando desde la época precolombina, a través del Descubrimiento, la Conquista, la Colonia y el mestizaje, hasta la actualidad. El artista murió antes de ver la obra terminada, la misma que fue inaugurada en noviembre de 2002.



De la colección La Edad de la Ira “FUNDACION GUAYASAMIN”

Retrato- 1964 (colección privada)




P Exposición de la colección del artista en el Palacio de Luxemburgo de París, en 1992.
De izquierda a derecha: el escritor Regis Debray, el Ministro de Cultura,
Jacques Lang, Guayasamín, la autora de este reportaje y el Embajador de Ecuador en Francia.

Yolanda de Rojal